jueves, 12 de febrero de 2015
El Adios I
Manuel;
Después de algunas semanas, he llegado, siento, al final de nuestra historia. Ya no me queda nada mas que decir, sino simplemente sentir. Tu ausencia ya no me resulta dolorosa. Me doy cuenta que separados somos una mejor versión de nosotros mismos. Pude amarte mucho, pudiste hacerlo conmigo, porque al día de hoy, quiero creer que lo hiciste, pero simplemente no nos hicimos bien. No nos complementamos, no nos entendimos, no supimos construir hombro a hombro.
Me has dado momentos maravillosos que atesoraré en lo mas profundo de mi corazón, así como los tesoros mas importantes yacen en el fondo del mar.
Lamento, sinceramente lamento, no haberte podido dar lo que necesitabas. Lamento, que no hayas podido brindarme lo que yo necesitaba. Celebro nuestras risas, nuestros abrazos, las miradas complices, nuestras charlas de madrugada, nuestros juegos casi infantiles donde me dejabas ganarte sabiendo que yo odio perder.
Mi cuerpo recordará el calor de tus abrazos, y siempre voy a saber de memoria el ritmo de tu corazón al latir. Así como guardaré bajo 7 llaves el recuerdo de tus caricias, o de como te veías al dormir.
Te amé. Superé mis límites por vos, y todo lo hice convencida de lo que hacía.
No puedo echarte la culpa de mis decisiones. Yo elegí amarte, acompañarte, cuidarte, quererte, entregarme a vos. No puedo arrepentirme de haber tenido un sentimiento puro naciendo desde lo mas intenso de mí. Ojalá hayas podido percatarte del amor que tuve para con vos.
Lejos de toda bronca, de toda decepción, de toda frustración, fuiste un gran amor.
Ya no nos amamos, no estamos enamorados el uno del otro, pero a tu lado aprendí muchas cosas, una de ellas es sobre mi misma: Aprendí a que jamas debo poner a otro por encima de mí. Y que cuando se trata de amor, los límites se desdibujan muy rápido.
Quiero (necesito) pedirte perdón si alguna vez te lastimé, o no supe entenderte. Perdón, por las palabras hirientes que te brindé la última vez que nos hablamos. Perdón, por no haber terminado la relación a tiempo. Perdón, por no haber escuchado lo que me decía interior... Nos habría ahorrado mucho de todo esto, ya que durante mucho tiempo, supe que nosotros ya estábamos condenados. Simplemente, seguí, porque pensé que iba a poder salvar, salvarnos, y hoy me doy cuenta que fue un gran error de mi parte. Fue con la mejor intención, con el mayor de los amores.
Perdón por las veces que no te fui sincera, por las veces que no me quise dar cuenta que no eramos el uno para el otro.
Fuimos una pareja, y en una pareja es todo a causa de dos, pero necesito pedir perdón por la parte que me toca. Lo necesito, para poder seguir en paz, para poder así perdonar tu actuar, porque realmente quiero perdonarte, en nombre del amor que alguna vez existió.
Ojalá puedas ser muy feliz. De verdad te lo deseo.
Por mi parte, lo soy, pero necesitaba dar este último paso, y cuando alguna vez, mire hacia atrás, espero poder recordarte con una sonrisa gigante, y luego dejarte habitando ahí, donde están las personas que significaron cosas lindas en mi vida. Es mi anhelo mas grande, poder lograr eso con tu recuerdo.
Las noches abrazados en el sillón, tu pie enredado en el mío a la hora de dormir... Tus besos en mi frente dados de manera casual cuando charlábamos, cuando tomabas mi mano mientras comíamos, tus caricias en la espalda cuando estábamos sentados cerca, los lindos regalos de cumpleaños, el apoyo gigante, tus lágrimas unidas a las mías cuando le dijimos adiós a Sebastián.
Hace mucho tiempo que vos diste por terminado tu camino conmigo. Hoy, es el día que yo doy por terminado mi camino con vos. No me queda nada mas por decir. El hombre que amé ya no existe, pero lo llevaré para siempre conmigo.
Así como una vez te dejé entrar... Hoy, te dejo ir.
Te amé y te atesoraré hasta que el olvido te erosione de mis sentidos.
Adiós Manuel.
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